Lo dijo bien Henry W. Longfellow: "Todo llega para el que sabe esperar". No sabemos si eso será mucho o poco. Lo que sí podemos asegurarte es que los pacientes siempre saldrán ganando si esperan por una botella de Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut.
Elaborado únicamente en las mejores añadas, Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut es un cava excepcional, de esos que solo se abren en las ocasiones más especiales. No es sensato que, después de 16 años de crianza, esta maravilla se descorche a la ligera, ¿o sí? Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut se cultiva en plena provincia de Barcelona, en el pueblo de Sant Sadurní d’Anoia, en un viñedo antiguo plantado entre 1954 y 1968. Los suelos de esta zona, donde se mezclan arena, arcilla y cal, aportan los nutrientes necesarios para el desarrollo de las cepas, a pesar de los veranos calurosos y secos propios del clima mediterráneo. En este pueblo, el espumoso es más que un trabajo, es una forma de vida, produciendo dos tercios de la producción nacional.
Un paseo hasta la Plaza Mayor del pueblo lleva a las bodegas de esta centenaria empresa familiar que trabaja en la zona desde el año 1312. Aquí es donde se produce la magia, con las dobles fermentaciones tan características de esta casa. En este método, conocido como método tradicional o champenoise, el vino base (fermentado una primera vez) vuelve a refermentar en botella. En el caso de Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut, el mosto fermenta en barricas de castaño y reposa en contacto con las lías durante un año. Pasado este tiempo, el vino base se embotella y se deja reposar en rima (en posición horizontal) durante unos 192 meses (equivalentes a unos 16 años). En este tiempo, Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut volverá a fermentar una segunda vez y se mantendrá en contacto con las lías (levaduras muertas) que precipitan al fondo. Poco a poco, estos pequeños cadáveres se irán descomponiendo, aportando proteínas al vino que se materializarán en mayor volumen y estructura. El último paso en la elaboración de Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut será el degüelle. Este proceso, donde se eliminarán estas lías del fondo, se realiza de forma manual y artesanal, como antiguamente, botella por botella.
En 16 años pueden pasar muchas cosas. Buenas, malas y regulares. Sea como sea, siempre hay que ser positivo, sacar el lado bueno de las cosas y celebrar todo lo que se pueda con Mestres Mas Vía Gran Reserva Brut.